Comprar por internet es cómodo, pero nunca sabes cómo te quedará una prenda. Además, los vendedores necesitan mostrar cada producto en distintos modelos sin tener que organizar una sesión de fotos cada vez. El probador virtual resuelve ambas necesidades.
Sube una foto de una persona —preferiblemente de cuerpo entero o de cintura para arriba y con un fondo liso— y otra de la prenda: una imagen de una tienda, una foto en una percha o puesta en otra persona. Elige qué quieres probarte: parte de arriba, parte de abajo, un look completo o la opción Automático para que la IA lo decida.
FASHN Try-On, un modelo entrenado específicamente para prendas de ropa, se encarga de la prueba virtual. Mantiene la cara, la pose y el fondo, y adapta la prenda al cuerpo con pliegues, sombras y caída naturales. Solo pagas por los resultados satisfactorios: si la prueba falla, no se te cobra nada.