Muchos proyectos todavía empiezan en papel: levantamientos de obra, planos antiguos, dibujos de instalaciones o la planta que envía un cliente. Llevarlos a CAD suele exigir calcar una imagen ráster a mano: horas de trabajo por hoja y un archivo pesado sin puntos de referencia para dibujar.
Esta herramienta convierte la imagen en líneas. Sube un escaneo, un PDF o una foto de la hoja tomada con el móvil. Detecta los bordes del papel, corrige la perspectiva y la inclinación, y uniformiza las sombras y la iluminación. Después vectoriza las líneas y las áreas rellenas, y te entrega un DXF, un SVG, un PDF y un PNG con la imagen limpia.
Las coordenadas del DXF se calculan según el tamaño del papel y la escala que elijas. En una hoja A3 a 1:100, un muro de 5 m tendrá una longitud de 5000 mm. El papel puede encogerse y las fotos pueden deformarse, así que considera el resultado aproximado, no exacto: mide una cota conocida tras importarlo y corrige el resto con SCALE.
El resultado es una base vectorial para calcar, no un plano terminado con objetos CAD. Las líneas siguen siendo líneas, los rellenos se convierten en contornos cerrados y las etiquetas y cifras de las cotas pasan a ser contornos de letras, no texto editable. Puedes usar los vectores como referencia para dibujar, y el archivo pesa mucho menos que una imagen ráster.



